La integración de analizadores NIR en las cosechadoras ha revolucionado la agricultura de precisión al permitir la medición en tiempo real del contenido proteínico del grano durante la cosecha. Este avance proporciona información crítica sobre la absorción de nitrógeno por los cultivos, lo que facilita una gestión más eficaz del nitrógeno. Mediante la medición de los niveles de proteína y la cartografía de la variabilidad en el campo, los agricultores pueden evaluar la eficiencia del uso del nitrógeno y ajustar en consecuencia las futuras estrategias de fertilización. Utilizando los datos recogidos de los analizadores NIR, pueden desarrollar mapas de prescripción precisos para optimizar la aplicación de nitrógeno, reduciendo el impacto medioambiental y mejorando al mismo tiempo el rendimiento y la rentabilidad.
La agricultura de precisión se ha convertido en la piedra angular de la agricultura moderna, impulsada por la necesidad de mejorar la eficiencia de los recursos y la sostenibilidad medioambiental. Uno de los retos más importantes en la producción de cultivos es la gestión del nitrógeno, un nutriente clave que influye en el rendimiento y la calidad del grano. La aplicación excesiva o insuficiente de nitrógeno puede provocar pérdidas económicas y problemas medioambientales, como la lixiviación de nitratos y las emisiones de gases de efecto invernadero.
La tecnología NIR, cuando se instala en las cosechadoras, proporciona un método directo y eficaz para controlar la calidad del grano, en particular el contenido de proteínas, durante la cosecha. Estos datos en tiempo real ofrecen una oportunidad única para evaluar la eficiencia en el uso del nitrógeno (NUE) de los cultivos e informar sobre las prácticas de gestión posteriores.
La espectroscopia del infrarrojo cercano (NIR) es una técnica analítica no destructiva que mide cómo absorben la luz los materiales en el espectro del infrarrojo cercano. En agricultura, los analizadores NIR se utilizan mucho para determinar el contenido proteínico de los granos, un indicador clave del estado del nitrógeno de un cultivo.
Los niveles de proteína de los granos son un indicador fiable de la absorción de nitrógeno durante el ciclo de crecimiento de la planta. Al evaluar las variaciones espaciales del contenido proteínico en un campo, los agricultores pueden identificar las zonas con diferente disponibilidad de nitrógeno.
Por ejemplo, en un estudio realizado en 200 hectáreas de trigo, los campos con niveles medios de proteína inferiores al 10% se identificaron como deficientes en nitrógeno, mientras que las zonas por encima del 12% indicaban un exceso de nitrógeno.
Cuando se instalan en las cosechadoras, los analizadores NIR permiten medir las proteínas en tiempo real durante la cosecha. Esto reduce significativamente la necesidad de realizar pruebas de laboratorio que requieren mucha mano de obra. Los datos recogidos pueden georreferenciarse mediante GPS, lo que permite a los agricultores generar mapas detallados de proteínas que ponen de relieve la variabilidad dentro del campo.
Los mapas de proteínas generados por los analizadores NIR sirven de base para crear estrategias de aplicación de nitrógeno de tasa variable mediante mapas de prescripción. El proceso incluye:


La integración de analizadores NIR en las cosechadoras representa un avance significativo en la agricultura de precisión. Al proporcionar mediciones de proteínas en tiempo real, estos dispositivos permiten a los agricultores evaluar la absorción de nitrógeno y desarrollar mapas de prescripción para una gestión específica de los nutrientes. Esta tecnología no sólo mejora los resultados económicos de los agricultores, sino que también contribuye a la sostenibilidad medioambiental al reducir los riesgos asociados a la aplicación inadecuada de nitrógeno. A medida que el sector agrícola siga adoptando herramientas digitales y de precisión, la tecnología NIR seguirá siendo un componente vital de las prácticas agrícolas sostenibles.