Clausen Agro es una granja lechera ecológica familiar que gestiona 650 vacas. Para mejorar la precisión y consistencia de la alimentación, la granja invirtió en el sensor EVONIR de Dinamica Generale, instalado en un mezclador de pienso autopropulsado.
«El sensor NIR simplemente controla cuánto pienso ponemos en la mezcladora», explica Lars, director de operaciones de Clausen Agro. «Influye en cómo manejamos el pienso y nos ayuda a decidir exactamente cuánto cargar».
Una de las mayores ventajas destacadas por Lars es la posibilidad de controlar diariamente la variabilidad del forraje. Las condiciones meteorológicas, como las lluvias torrenciales, afectan significativamente a la calidad del ensilado de hierba y maíz.
«Con EVONIR podemos ver claramente la diferencia de un día a otro. Ahora podemos controlar exactamente cuántos kilos de materia seca reciben nuestras vacas», señala Lars.


El uso de EVONIR también ha ayudado a la granja a gestionar mejor los rechazos de pienso. Durante el periodo de pastoreo estival, era más difícil controlar las sobras, pero el paso al invierno aporta mayor estabilidad.
«Hasta ahora, el sensor ha facilitado el control de nuestro pienso sobrante. A medida que avancemos hacia la temporada de invierno, espero conseguir resultados aún más constantes», dice Lars.
Para Clausen Agro, el sensor EVONIR ya ha demostrado ser una herramienta valiosa.
«Creo que los datos del sensor NIR son fiables al 100%. Sin duda es algo bueno y un paso en la dirección correcta. En general, ha sido una buena inversión para nuestra granja», concluye Lars.